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Libertad de expresión de comunidades indígenas Guatemaltecas

Libertad de expresión de comunidades indígenas Guatemaltecas

Libertad de expresión de comunidades indígenas Guatemaltecas


Un equipo de estudiantes de la Clínica de Derechos Humanos y Pueblos Indígenas de la Escuela de Derecho de Suffolk University defendió con éxito la libertad de expresión de varias comunidades indígenas guatemaltecas después de que el gobierno allanó dos emisoras de radio Mayas y procesó penalmente a los trabajadores de radio comunitaria.

En base a órdenes judiciales emitidas por tribunales guatemaltecos en 2006 y 2012, las autoridades estatales confiscaron equipos de transmisión de radio y enjuiciaron a los productores de radio indígenas por operar sin una licencia estatal.

En diciembre, la Clínica, en colaboración con organizaciones en Guatemala y con las comunidades indígenas mencionadas en la petición, ganaron su caso ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). El tribunal ordenó al gobierno guatemalteco detener sus allanamientos de las radios comunitarias indígenas, detener los procesos penales en contra de los trabajadores de estas radios, adoptar medidas para garantizar el reconocimiento de la radio comunitaria y reservar partes del espectro radioeléctrico para emisoras comunitarias indígenas.

La estudiante de derecho Suna García Guzmán (en la foto) trabajó respondiendo a las objeciones del gobierno guatemalteco, y un convenio de colaboración con la Asociación de Abogados Mayas, quienes ayudarán con la ejecución de la sentencia del tribunal.

“La asimilación no debería ser la norma”, dijo García Guzmán. “El mundo está lleno de personas de diferentes creencias, idiomas, costumbres y tradiciones, y las personas tienen derecho a expresarlas libremente. Negar eso es negar los derechos de toda una cultura”.

Los allanamientos silenciaron una fuente crítica de noticias comunitarias y expresión cultural, dice la abogada Nicole Friederichs, directora de la Clínica de Derechos Humanos y Pueblos Indígenas de Suffolk (HRIPC).

Hace nueve años, luego de ser contactada por Cultural Survival, una organización defensora de derechos indígenas, Friederichs y sus estudiantes de la clínica comenzaron a representar a las comunidades indígenas guatemaltecas en su batalla por reconocimiento legal.

“Imagínese por un momento que el gobierno cerró su emisora de radio local favorita. Y esa emisora era la única fuente de medios que cubría las noticias de su comunidad, la única emisora que transmitía en su idioma y reflejaba su cultura”, dice Friederichs.

Los pueblos indígenas en Guatemala, que comprenden casi la mitad de la población guatemalteca, tienen poco acceso a Internet y, en general, no hablan español como primera lengua. La programación de radio en sus propios idiomas, como K'iche', Kaqchikel y Mam, suele ser la única puerta de entrada a las noticias y la música locales, y al debate sobre temas locales y nacionales, dice Friederichs. Pero acceder legalmente a las frecuencias de radio ha sido imposible para las comunidades indígenas debido al alto costo de las licencias concedidas por el Estado.

Friederichs y la profesora adjunta Amy Van Zyl-Chavarro se desempeñaron como asesores legales de la Comunidad Maya Kaqchikel de Sumpango y de otras comunidades indígenas. La profesora Lorie Graham presentó un peritaje en el cual se basó el tribunal como parte de su análisis. Durante los nueve años de trabajo en el caso, varias docenas de estudiantes trabajaron en el caso, y cinco de ellos fueron reconocidos formalmente por sus contribuciones en el Escrito de Argumentos y Pruebas presentado ante el tribunal.

 

Esta victoria jurídica representa el primer caso internacional conocido que reconoce el derecho de los pueblos indígenas a operar sus propios medios, dice Friederichs. La Corte IDH determinó que la normativa guatemalteca constituye una “prohibición de facto, casi absoluta, al ejercicio del derecho a la libertad de expresión…”

 

El caso crea un precedente en cuanto al derecho de los pueblos indígenas en este hemisferio a acceder a las frecuencias de radio para la transmisión comunitaria, así como para la despenalización de la radio comunitaria indígena en general, agrega Friederichs.

 

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